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Mercedes López
México, D.F., 24 de diciembre 2015.- (aguzados.com).- Como parte de la Meta Nacional III, México con Educación de Calidad del Plan de Desarrollo Nacional (PND) 2013-2018, cuyo objetivo plantea hacer del desarrollo científico, tecnológico y la innovación pilares para el progreso económico y social sostenible, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) convoca a instituciones del país a que participen en la convocatoria Proyectos de Desarrollo Científico para Atender Problemas Nacionales 2015.
La convocatoria está abierta para que participen instituciones de educación superior, centros públicos de investigación y en general instituciones del sector público, de los ámbitos federal o estatal, que realicen actividades de investigación científica, social o de desarrollo tecnológico a presentar propuestas de proyectos de desarrollo científico para atender problemas nacionales.
Los temas que se deberán atender en las propuestas de acuerdo con sus Términos de Referencia son gestión integral del agua, seguridad hídrica y derecho del agua; mitigación y adaptación al cambio climático; resiliencia frente a desastres naturales y tecnológicos; aprovechamiento y protección de ecosistemas y de la biodiversidad; los océanos y su aprovechamiento; alimentos y su producción; ciudades y desarrollo urbano; conectividad informática y desarrollo de las tecnologías de la información, la comunicación y las telecomunicaciones; manufactura de alta tecnología, por mencionar algunos.
Los resultados esperados deben contemplar la posibilidad de encontrar o proponer soluciones novedosas a problemas nacionales u obtener resultados o ideas que pudieran tener impacto social o derivar en aplicaciones prácticas que utilicen alta tecnología, con el potencial de ser utilizadas para el desarrollo del país.
Las propuestas deberán fundamentarse en conocimiento científico de frontera o en utilizar conocimiento preexistente de forma innovadora y ser de la más alta calidad. Se considerarán propuestas con potencial de generar un alto beneficio social, aquellas que coadyuven en la solución de algún problema nacional, aun cuando por el desarrollo actual del conocimiento hubiera necesidad de investigaciones posteriores.
Para lograr lo anterior, se espera que los investigadores propongan acciones de vinculación con las instancias de decisión pertinentes, con la finalidad de que los resultados de sus proyectos contribuyan a la efectiva solución de los problemas nacionales a que se refiere su propuesta. El Conacyt prestará el apoyo necesario para que se lleven a cabo las reuniones con dichas instancias.
Modalidades de apoyo
Los participantes deberán considerar lo siguiente para poder presentar su propuesta:
a) Investigadores jóvenes. Son aquellos investigadores que sean menores de 40 años para los hombres o menores de 43 años para las mujeres o que hayan obtenido el grado de doctor en los últimos cinco años; en ambos casos tomando como referencia la fecha de cierre de la convocatoria. En cualquiera de las dos definiciones, es imprescindible adjuntar un comprobante oficial.
b) Investigadores. Son aquellos investigadores cuya producción científica y experiencia en formación de recursos humanos denoten una alta productividad, liderazgo e independencia.
c) Grupos de investigación. Son aquellos grupos de investigadores que se hayan conformado en un grupo de investigación para responder a la presente convocatoria. Los grupos deben ser preferentemente de al menos dos instituciones diferentes o de la misma institución pero de unidades académicas distintas. En cualquier caso, debe quedar claro que el grupo permitirá dar a la propuesta un enfoque interdisciplinario.
Las prepropuestas deberán presentarse mediante el sistema de gestión electrónico de proyectos del Conacyt, que se encuentra en la página electrónica del Conacyt.
Es deseable que las propuestas promuevan y fomenten la cooperación entre grupos de investigación de instituciones diferentes o de unidades académicas distintas de la misma institución, en particular en donde se vea la complementación de capacidades científicas entre los grupos, o en donde un grupo de investigación desarrollado integre otro grupo en desarrollo.
Las prepropuestas y las propuestas completas recibidas se sujetarán a los procedimientos de evaluación, selección y aprobación determinados en los Términos de Referencia.
Consulta las bases completas de la convocatoria, la guía de prepropuestas y el acceso al sistema aquí.
Para aclaraciones, favor de recurrir a la dirección electrónica: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.; para soporte técnico, a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. y con el personal de la Dirección de Ciencia Básica en el domicilio del Conacyt, Avenida Insurgentes Sur No. 1582, Colonia Crédito Constructor, al teléfono 5322 7700 exts. 6126 o 6128.
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Montserrat Muñoz
Guadalajara, Jal, 20 de diciembre 2015.- (aguzados.com).- Según datos del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), en México el sobrepeso infantil crece 1.1 por ciento cada año. Este problema ha llevado a investigadores de distintos ámbitos a enfocar sus esfuerzos para explicar y, en su caso, abonar en las respuestas y soluciones sobre este tema.
A este esfuerzo se sumaron los médicos Ruy Pérez Tamayo, Beatriz Salazar Vázquez y Miguel Salazar Vázquez quienes, a través del libro ¿Gorditos o enfermos?, plantean el panorama actual de la obesidad infantil en el país y ofrecen, a la vez, posibles soluciones y recomendaciones para evitar que los niños de hoy se conviertan en los obesos de mañana.
"La obesidad es un problema mundial de gran magnitud", sostuvo el médico y divulgador científico Ruy Pérez Tamayo, durante la presentación de la obra, editada por el Fondo de Cultura Económica (FCE).
El investigador señaló que esta condición ha tomado protagonismo en las esferas de salud de varias latitudes, haciendo a la obesidad un objeto de estudio prioritario para los médicos. Expuso que en 1988, ocho por ciento de la población de cinco años o menos presentaba sobrepeso; sin embargo, en 2012 este índice alcanzo 9.7 por ciento, ello acorde con datos del INSP.
En edades escolares, de los seis a los 12 años, la brecha fue mayor al pasar de nueve a 14 por ciento de 1999 a 2012, mientras que en adolescentes pasó de 11.1 por ciento en 1988 a más de 34 por ciento.
"Esto representa un problema nacional y casi una emergencia de salud", señaló Pérez Tamayo, tras lo cual se resolvió a escribir este libro, mismo que desde el título pretende llamar la atención de los padres de familia, que en la mayoría de los casos no discierne los riesgos del sobrepeso y obesidad infantil.
Para intentar dar respuesta a la pregunta que da título a la obra, se hace la diferencia entre dos grupos de obesos: funcionales y no funcionales. “Los funcionales son un poco gordos, un poco pasados de peso. Es el que nunca se va a poner a dieta, el que siempre ha sido sano. La diferencia está en el factor de riesgo”, apuntó el patólogo. Los no funcionales, por su parte, son los que desde edades tempranas presentan enfermedades a causa del exceso de peso, como la diabetes.
Destacó que 50 por ciento de los niños gordos son más propensos a la diabetes, posibilidades que aumentan a 75 por ciento si los padres también son obesos, y llegan a 100 por ciento si los padres tienen diabetes también, señaló el investigador.
"A veces sí y a veces no", concluyó el doctor. La obesidad no es sinónimo de enfermedad, ya que ambos términos se encuentran catalogados dentro de una amplia escala cuantitativa. No obstante, el libro contiene una tabla para calcular el índice de masa corporal, así como un estimado de los pesos y tallas que deben tener los menores durante su crecimiento, a fin de ayudar a mantener a los niños dentro de los parámetros.
Investigación
¿Gorditos o enfermos?, presentado en el marco de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara 2015, es el resultado de una investigación de tres años que realizaron los tres autores. Comenzó con un grupo de adolescentes de la zona norte del estado de Durango. Esta edad se eligió debido al cambio de hábitos alimenticios que suceden en ella, explicó la médica Beatriz Salazar, quien resaltó que cada uno de los jóvenes participó en la investigación por voluntad propia.
El principal interés de este estudio fue prevenir la obesidad a través de modificar cinco hábitos alimenticios: comer despacio, dejando cada bocado al menos 30 segundos en la boca; no repetir porciones, evitando repetir platillos o aumentar las porciones; evitar todas las bebidas azucaradas, haciendo del agua simple la principal bebida; comer sentados en la mesa sin distractores como la televisión o dispositivos móviles; y establecer y respetar horarios de comida, haciendo solo tres alimentos al día.
"Los resultados del programa han sido buenos, los niños bajan al menos tres kilos de peso en un año", señaló la doctora, aunque apuntó que disminuir el peso no es el objetivo del programa.
"Comenzamos con 54 niños, ahora tenemos 600 y vamos a llegar a mil 200. Esta investigación está respaldada por El Colegio Nacional, el Instituto Nacional de Salud Pública, la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED), la Universidad de California en San Diego y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)", sostuvo.
El doctor Pérez Tamayo es quien se encuentra a cargo del programa nacional y se está tratando que llegue a las escuelas de tiempo completo. Se pretende también abarcar todos los grados de la educación básica, desde el preescolar hasta la preparatoria, teniendo con esto un mayor impacto.
Durante su intervención, el médico Miguel Salazar Vázquez compartió que es imposible tener un estimado del tiempo que pudiera tomar revertir los índices de obesidad infantil en México; sin embargo, urgió a comenzar con programas de prevención ya mismo para no seguir relegando el tema.
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Alan Gómez Mayén
Ensenada, B.C., 20 de diciembre 2015.- (aguzados.com).- En 1957 se creó la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), tres años después, el 15 de diciembre de 1960, mediante un decreto de la Rectoría se crea la Escuela Superior de Ciencias Marinas en Ensenada, ofreciendo la carrera de oceanología como la primera en su tipo a nivel nacional y latinoamericano.
A 55 años de la creación de esta institución de educación superior, el doctor Juan Guillermo Vaca Rodríguez, director de la que ahora es Facultad de Ciencias Marinas, habló en exclusiva con la Agencia Informativa Conacyt sobre la historia, el significado y los retos que conlleva para la UABC apuntalar una de las carreras pioneras en las Ciencias de la Tierra en México: la oceanología.
"En 1960, lo que hizo la UABC fue generar una carrera diferente a lo que se conocía, cuya oferta era inédita. En un inicio muchos profesores del Instituto de Oceanografía Scripps, de La Jolla, California, venían a dar clases; sesenta por ciento de la planta docente en la escuela eran norteamericanos. Con el tiempo desarrollamos nuestros recursos humanos, y ahora, si piensas en Colima y Oaxaca, son lugares donde ya existe la carrera de oceanología, y muchos de sus profesores salieron de aquí", explicó Vaca Rodríguez, quien en su desarrollo como docente ha impartido materias que abordan las aplicaciones de las matemáticas, en particular el cálculo y el álgebra lineal, en la oceanología.
"Es una carrera extraña, muy poco ortodoxa, por lo mismo fascinante, y evidentemente se necesita estar muy cerca del mar. Un oceanólogo puede aportar conocimientos geológicos al biólogo, por ejemplo, puede comunicarse con un químico para investigar de manera conjunta las bacterias marinas, o lo que pasa a nivel de corrientes con el fenómeno de El Niño", añadió.
Como muestra de la singularidad de esta carrera, biología, cálculo, química y física son materias básicas del tronco común, que se complementan con la natación, el buceo libre y el salvamento acuático, materias optativas que los estudiantes pueden cursar en el proceso de su preparación como científicos del mar y que también incluye trabajos de campo en embarcaciones y la reproducción de especies como el camarón y el ostión.
"Curiosamente, durante mucho tiempo la única opción de licenciatura en Ensenada era estudiar oceanología. Así de importante fue y sigue siendo. Como era una de las pocas ofertas de este tipo, mucha gente llegó de la ciudad de México y de otros estados para estudiar. Entonces además ha colaborado con la diversidad cultural, que es característica de Ensenada y de Baja California. Hay sonorenses, guerrerenses y un largo etcétera, extranjeros también, que llegan y adoptan Ensenada como su ciudad gracias a la actividad académica o científica", afirmó el director.
Alta demanda y baja matrícula
A pesar de que el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) apunta en un estudio que las carreras relacionadas con las Ciencias de la Tierra —que comprenden la oceanología— destacan por su alta remuneración, Vaca Rodríguez acepta que, desde siempre, la matrícula tiende a ser baja. "Hemos tenido periodos muy duros, en donde no nos queda de otra que cancelar cursos, afortunadamente ahora tenemos 720 alumnos repartidos en la licenciatura y los posgrados y la demanda ha estado incrementando".
Actualmente, la facultad ofrece tres licenciaturas: Oceanología, Biotecnología en Acuacultura y Ciencias Ambientales, además de posgrados como la especialidad en Gestión Ambiental y el Doctorado en Oceanografía Costera.
"Seguimos trabajando en la difusión de nuestra oferta académica. Durante la Semana de Ciencia y Tecnología del Conacyt, desde hace varios años traemos alrededor de 14 mil estudiantes de nivel básico y medio para que conozcan los proyectos, junto con la Facultad de Ciencias de la UABC, para que los estudiante se enteren y se desmitifique esta idea de que la ciencia es para nerds o para locos".
A 55 años de su creación, la Facultad de Ciencias Marinas de la UABC trabaja en un espacio museográfico propio, apoya la investigación de sus docentes, colabora y comparte experiencias con el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), el Centro Regional de Investigación Pesquera, todos en Ensenada, además de impulsar proyectos de vinculación con compañías privadas para asesoramiento e intercambios con academias norteamericanas como la Universidad de California, en San Diego, y el ya mencionado Instituto Scripps.
"Lo que tenemos en puerta es el cambio generacional de la planta docente, 35 por ciento de la planta se está jubilando en un periodo de año y medio. Es un reto grande pero también es una oportunidad para que jóvenes investigadores continúen con el desarrollo de la facultad. Tenemos que reinventarnos para lo que viene. En ese sentido, estamos fomentando mucho la acuicultura, tenemos un proyecto para un nuevo laboratorio de crías de totoaba; ya tenemos la capacidad para generar 50 mil crías pero vamos a crear un centro con el que esperamos generar hasta un millón de crías al año, algunas para reinserción al medio natural y otras para fomentar la acuicultura como alternativa a la pesca", concluyó el director.
Facultad de Ciencias Marinas. Carretera Transpeninsular Ensenada-Tijuana No. 3917 Colonia Playitas, 22860, Ensenada, Baja California, México Teléfono: 01 (646) 174 4570 Horario de atención: de 8:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 18:00 horas
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Daniel Valles Peticholi
México, D.F., 20 de diciembre 2015.- (aguzados.com).- En la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), el investigador Gabriel Betanzos Cabrera desarrolló un proyecto que indaga sobre los beneficios del fruto de la granada en diversos padecimientos, elaborando un microencapsulado de su jugo que facilita el consumo.
La beneficios de la granada como antioxidante, antihipertensivo y su acción antiobesidad ya han sido demostrados en el laboratorio del doctor Betanzos Cabrera, profesor investigador en el área de nutrición del Laboratorio de Nutrigenómica del Instituto de Ciencias de la Salud.
“Los componentes del jugo tienen un efecto sobre el metabolismo de lípidos, inhiben la lipasa pancreática, que es una enzima que degrada los lípidos en el metabolismo, entonces al inhibirla no son asimilados y se excretan, por lo tanto no se absorben, de tal manera eso ayuda con la reducción de peso”, explicó el investigador en entrevista con la Agencia Informativa Conacyt.
Los estudios con ratas han demostrado que el extracto de flor de granada provocó una importante disminución de peso, eso aunado con una reducción en los niveles de colesterol, triglicéridos y glucosa, lo que reafirmó la hipótesis de las propiedades benéficas de la granada.
En los estudios con seres humanos se aplicó a personas con síndrome metabólico; esta es una condición que predispone al desarrollo de diabetes, problemas de hipertensión y sobrepeso, por lo cual desarrollan enfermedades cardiovasculares.
“Tratamos de dar este suplemento para bajar la hipertensión y es como un antidiabético para mantener los niveles de glucosa estables y normales”, afirmó.
Es necesario aclarar que no se trata de una cura, es un suplemento de alimentación, es natural y ayuda precisamente a controlar los niveles de glucosa y triglicéridos.
“No es un producto milagro, para tener los resultados debemos ser constantes, no esperemos que se vea el resultado en 24 horas, esto es natural con propiedades medicinales, que requiere tomarse constantemente”, aseveró.
Microencapsulado
Gracias a sus estudios en el análisis químico, bioquímico molecular, experimental y los ensayos clínicos con animales y humanos que han mostrado un resultado positivo, se creó el microencapsulado ya que, explicó el investigador, uno de los principales factores para que no se consuma este fruto es porque solo se encuentra en temporada, otra razón es porque al ser difícil de limpiar y pelar la gente prefiere otros frutos. “Con este polvo de jugo de granada que es estable, solo deben disolverlo en agua y estaría listo”, aseguró.
Este suplemento alimenticio es creado mediante el método de secado por aspersión, esta tecnología lo que hace es eliminar el agua al máximo. El proceso debe ser calibrado para obtener el resultado deseado, y lo que crea son microcápsulas las cuales poseen las propiedades de la granada.
“En el proceso no se pierden las propiedades, es cierto que tendrían una disminución pero es por eso que deberíamos consumir tan solo una dosis más alta; no es lo mismo que tomar jugo fresco porque en el proceso se pueden descomponer ciertos compuestos y a veces el rendimiento de encapsulación no es al 100 por ciento, no suplanta al jugo natural pero sirve de gran manera”, comentó.
Del laboratorio al mercado
El producto ya está listo, y solo seguirá el proceso de patentamiento. Según Betanzos Cabrera, a pesar de que su principal enfoque no es ser empresario, hay un deseo para que su producto sea consolidado en el mercado, la razón es el sentido social de poder ayudar a la gente. "Es un producto en el que México resalta en su producción, principalmente el estado de Hidalgo que, según cifras de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), estuvo dentro de los primeros lugares en producción de toneladas de granada los últimos cinco años y a pesar de ello la gente no lo consume pese a sus grandes beneficios".
El futuro de la granada
Se siguen investigando las propiedades de la granada, las características genotóxicas que podría tener, también se está planteando cómo afecta en la biología de reproducción, pero por ahora el doctor Betanzos Cabrera quiere enfocarse en los mecanismos de acción. “Una cosa es qué hace y otra cómo lo hace, y eso toma más tiempo”, dijo.
También hay otro proyecto que consiste en verificar los factores antimicrobianos de este fruto, en el que se rentarán animales de laboratorio con una bacteria patógena, y se les dará dosis del polvo de jugo de granada para registrar si este protege al animal o incluso se elimina la bacteria.
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- Ecosur halla cultivos de soya transgénica en Bacalar, Quintana Roo
Chetumal, Q. Roo, 19 de diciembre 2015.- (aguzados.com).- El Colectivo de Semillas Much' Kanan I'inaj, integrado por indígenas, campesinos, apicultores y ejidatarios del pueblo maya del poniente de Bacalar, interpuso un amparo contra el permiso para la liberación comercial de 253,500.00 hectáreas de soya genéticamente modificada que la Sagarpa otorgó a Monsanto Comercial, S.A. de C.V, –solicitud número 007/2012, evento MON-04032-6– para siete estados de la República entre los que se encuentra Quintana Roo.
José Manuel Jesús Puc, uno de los demandantes del amparo, manifestó que el paquete tecnológico involucrado en la soya transgénica, y en general el sistema de producción a base de agroquímicos, pone en peligro su forma de vida y el territorio en el que ellos viven. Agregó que su derecho constitucional como pueblo indígena a la libre determinación fue violado ya que no se llevó a cabo la consulta previa, libre e informada. Afirmó que no los quieren debido a que saben que la ONU ha catalogado al glifosato –herbicida asociado al cultivo de la soya transgénica– como “probable cancerígeno”, que es el nivel cuatro de cinco en cuanto a canceriginiodad.
También señaló que el delegado de la Sagarpa en Quintana Roo, César Armando Rosales Cancino, declaró a la prensa el 6 de noviembre que “en la entidad no existe liberación alguna de organismos genéticamente modificados, ni siquiera en su fase experimental” y le pidió aclarar esto ya que el hallazgo del Ecosur contradice esta versión.
Concluyó señalando que este es un permiso ilegal debido a que el Instituto Nacional de Ecología (INE, ahora INECC), la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) negaron en sus respectivos dictámenes el visto bueno este permiso, por lo que nunca debió otorgarse ya que sus opiniones eran vinculantes.
Gerardo Tallavas Gascón, quien representa legalmente a los demandantes, informó que el amparo se interpuso el 22 de octubre de 2014 y que después de varios vaivenes entre Cancún y Chetumal para decidir qué Juzgado debía llevar proceso, finalmente se determinó que el juicio se llevara a cabo en el Juzgado Sexto de Distrito de Quintana Roo con sede en Chetumal cuyo titular es el juez Reynaldo Piñón Rangel. Agregó que actualmente el proceso está en su fase terminal y a la espera de sentencia ya que el expediente se encuentra totalmente integrado.
Rogel Villanueva Gutiérrez, investigador del ECOSUR Chetumal, expuso que llevó a cabo un estudio durante el mes de octubre de 2015 en los plantíos de soya de los ejidos de Salamanca y Blanca Flor en el municipio de Bacalar en Quintana Roo, que consistió en la recolección y análisis de muestras de semilla con el fin de determinar si se trataba de soya transgénica. El resultado del estudio es que de las 29 muestras tomadas de Blanca Flor ninguna resultó positiva, lo que significa que ninguna planta de todas las muestreadas fue transgénica; y de las 18 muestras tomadas en Salamanca ocho resultaron positivas, esto es, ocho de las plantas muestreadas eran de soya transgénica.
También agregó que los cultivos transgénicos implican una agricultura de monocultivo intensiva que está afectando seriamente a las selvas y bosques. Al desmontar las selvas y bosques para el cultivo de transgénicos se propicia el cambio climático al dejar libre de cobertura vegetal nuestros suelos. Esto provoca que la temperatura aumente considerablemente en toda el área desmontada. El cultivo de la soya es mediante el sistema agrícola de mecanizado, que elimina todo el componente vegetal (incluyendo raíces), dejando el suelo expuesto a la lluvia, el aire y posibles huracanes.
La soya transgénica es un cultivo que depende de agroquímicos para su éxito, por lo cual no se sostiene su desarrollo sin la aplicación de cantidades cada vez mayores de herbicidas e insecticidas, provocando graves efectos sobre el medio ambiente.
El uso de pesticidas y herbicidas afectan directamente a los polinizadores, lo cual provocará que muchas especies de plantas no sean polinizadas. El “Síndrome de Mortalidad de las Colonias” de abejas melíferas que está ocurriendo en Estados Unidos y Europa desde hace unos 10 años es un claro ejemplo de cómo estos agroquímicos pueden afectar a los insectos polinizadores.
Los herbicidas y pesticidas que se esparcen sobre los cultivos provocan finalmente la contaminación del manto freático y por ende del agua que consumimos.
Y concluyó afirmando que es importante buscar modelos agroecológicos y sembrar policultivos como la milpa maya, la cual no es una actividad agresiva hacia nuestros recursos naturales pues permite la regeneración natural de la vegetación.
Feliciano Ucán Poot, representante del Colectivo Apícola Chenero de Campeche y demandante en uno de los amparos que se ganaron el 4 de noviembre de este año en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) con respecto al mismo permiso, comentó que es importante que el juez que lleva este caso en Chetumal, atienda lo que ha ocurrido en los otros dos estados de vecinos, Campeche y Yucatán, en donde la SCJN les dio la razón a los mayas demandantes de ambos estados otorgándoles el amparo de la Justicia de la Nación, dejando sin efecto legal alguno el permiso otorgado a Monsanto en tanto no se lleve a cabo la consulta previa, libre e informada a la que tienen derecho.
Juan Bautista Yeh Teh, integrante del colectivo de semillas y demandante del amparo de Quintana Roo, remató diciendo que a los mayas deben tomarlos en cuenta, que ellos tienen una forma de vida que ha permitido la conservación de su territorio y su medio ambiente, y que a diferencia de lo que muchos quieren hacer creer, los mayas sí existen “yo soy uno de ellos y nuestra cultura está viva” afirmó.
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