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Tuxtepec, Oax, 10 de octubre 2016.- (aguzados.com).- Investigadores de la Universidad del Papaloapan (Unpa) diseñaron un proceso que permite la degradación del PET (tereftalato de polietileno) en menos de veinticuatro horas. La investigación representa una alternativa para frenar la contaminación derivada por la acumulación de desechos —principalmente botellas— fabricados con PET en los ecosistemas.
Los investigadores Jorge Conde, Aurelio Ramírez y Leticia Navarro, pertenecientes al Instituto de Química Aplicada de la Unpa, desarrollaron un proceso químico que emplea etilenglicol (C2H6O2) e hidróxido de potasio (KOH) para destruir las cadenas poliméricas que constituyen el PET.
“Este proceso de degradación dura aproximadamente 24 horas, dependiendo de las condiciones térmicas. Consiste en seccionar el PET en unidades pequeñas y mezclarlo con sustancias como hidróxido de potasio y etilenglicol, que desintegran el plástico”, indicó el doctor Jorge Conde, especialista en física.
En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, el doctor Jorge Conde enfatizó el impacto negativo de la acumulación de botellas de PET, principalmente en mares y ríos, debido a que provocan la muerte de especies.
Referente a los efectos secundarios del proceso químico, mencionó que es menos agresivo en comparación con otros métodos utilizados por la industria, además que se lleva a cabo en un ambiente controlado.
Proceso limpio
El proceso químico propuesto por los investigadores de la Unpa disminuye las condiciones de temperatura y utiliza sustancias químicas menos tóxicas, a diferencia de la hidrólisis utilizada por algunas industrias, que libera sustancias tóxicas al medio ambiente. Además, el proceso puede utilizarse para el reciclaje del PET.
El investigador agregó que el traslado de esta tecnología podría beneficiar a las industrias, pues además de disminuir el impacto ambiental, el proceso es rápido y de costos menores al que se utiliza de forma ordinaria.
El cuerpo académico encargado de realizar esta investigación está integrado por el doctor Jorge Conde Acevedo, la doctora Leticia Navarro (especialista en bioquímica) y el maestro Aurelio Ramírez, especialista en química. Como parte de los estudios liderados por el cuerpo académico, la química Karina Espinoza García presentó su trabajo de tesis denominado Alternativa química para degradar el PET, en donde se describe parte del proceso.
Para finalizar, el investigador Jorge Conde comentó que se encuentran en la búsqueda de aplicaciones para el producto degradado, y combinarlo con otros materiales como es el caso del cemento, y de esta forma constituir un material de construcción con flexibilidad mecánica en caso de sismos. Otra investigación en la cual trabajan, contempla el proceso de degradación del PET y la inclusión de polímeros derivados de almidones de la papa, plátano macho y mango.
Contacto:
Dr. Jorge Conde Acevedo. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
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- Las especies tienen como metas primordiales vivir y reproducirse
Xalapa, Ver, 7 de octubre 2016.- (aguzados.com).- El doctor en neurociencias comportamentales Genaro Alfonso Coria Ávila, del Centro de Investigaciones Cerebrales (Cice) de la Universidad Veracruzana, se ha especializado en temas de comportamiento sexual y reproducción, con el objetivo de conocer cada uno de los mecanismos neurales inherentes a las conductas sociosexuales.
De acuerdo con el miembro nivel II del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), desde el punto de vista biológico existen dos eventos importantes en las especies, el primero corresponde a mantenerse con vida, mientras que el segundo es reproducirse. Esto último se logra a través de un repertorio conductual, que incluye la búsqueda de pareja, cortejo, el acto sexual y formar (o no) vínculos afectivos. Por lo que es importante entender las bases cerebrales de estas actitudes, ya que son relevantes para la salud mental, sexual y reproductiva.
Agencia Informativa Conacyt (AIC): Desde una perspectiva científica, ¿por qué es importante tener una vida sexual sana y plena?
Genaro Coria Ávila (GCA): El sexo puede tener varias consecuencias importantes para la salud física pero sobre todo mental. El acto como tal, puede reducir el estrés, la ansiedad y producir bienestar. El deseo sexual energiza a los individuos y focaliza su atención y cognición. Si es bien canalizado, puede incluso resultar en expresiones artísticas de gran intensidad y complejidad. Por el contrario, el deseo mal adaptado puede culminar en aberraciones conductuales o patologías psiquiátricas.
AIC: En sus investigaciones, habla de neurobiología y preferencia de pareja, ¿a qué se refiere con ello?
GCA: Existen áreas cerebrales que modulan el deseo sexual por un tipo de pareja. En la mayoría de los individuos de una población el deseo se manifiesta hacia individuos sexualmente maduros del sexo opuesto (heterosexuales), pero también pueden existir variantes hacia el mismo sexo (homosexuales), hacia ambos (bisexuales) o hacia ninguno (asexuales). Mi interés radica en dilucidar las bases neurales de tal diversidad y contribuir así al entendimiento de la neurobiología del deseo.
AIC: ¿Cuáles son los mecanismos neurales que intervienen en la preferencia de pareja e influyen en el comportamiento sexual?
GCA: Nos hemos enfocado en entender el papel de dos neuroquímicos: la dopamina y la oxitocina. Estas sustancias son liberadas en el cerebro de manera natural durante el coito y el estrés. Es por ello que se forman preferencias o vínculos
muy fuertes, con quienes se tiene sexo o con quienes se sufre un evento estresante. En el laboratorio, manipulamos esos neuroquímicos para inducir deseo sexual a través del aprendizaje inconsciente llamado pavloviano.
AIC: ¿Podría decirse que el aprendizaje guía nuestras preferencias sexuales?
GCA: Todas las conductas motivadas de un individuo dependen de una combinación única de naturaleza y crianza, es decir de biología y aprendizaje. La primera vez que un joven elige pareja sexual depende probablemente más de mecanismos biológicos organizados perinatalmente o en la infancia. Tal preferencia se irá reforzando o debilitando de acuerdo con las experiencias vividas que producen liberación de neuroquímicos que facilitan el aprendizaje. En ratas de laboratorio, hemos mostrado que la preferencia de tipo heterosexual y homosexual puede aprenderse modulando los neuroquímicos dopamina y oxitocina.
AIC:¿Qué mecanismos participan en el aprendizaje sexual?
GCA:La dopamina y la oxitocina en la corteza prefrontal, estriado ventral e hipotálamo medial del cerebro son las principales responsables de la alta motivación, la atención, las expectativas y el valor incentivo que se detecta en la pareja con quien se va a tener sexo o con quien ya se tuvo. Cambios en la dinámica de estos neuroquímicos permiten al individuo experimentar emociones y aprender a excitarse más rápido y elegir mejor a su pareja, basado en la predicción de resultados.
AIC: Y en el cerebro, ¿qué sistemas neurales intervienen en este aprendizaje?
GCA: Cuando el cerebro tiene incrementada la actividad de dopamina y oxitocina, es susceptible a aprender, poner más atención, motivarse y formar expectativas. Estas se elevan normalmente durante el coito, pero puede ocurrir con tratamientos farmacológicos. Cuando la actividad aumentada coincide en contigüidad y contingencia con la presencia de alguien, se puede aprender a preferirle sociosexualmente.
AIC: ¿Hasta qué punto influye el aprendizaje en nuestro comportamiento sexual en la vida adulta?
GCA: Cada individuo adulto tiene una preferencia única, es quizá a lo que llamaríamos la pareja ideal. Esta puede incluir características físicas como el color de piel, cabello y ojos, pero también conductuales y cognitivas o creencias religiosas y morales. En conjunto, todas las características de una pareja pueden instruirse y preferirse a través del aprendizaje, modular lo que nos gusta y lo que deseamos a lo largo del tiempo, consolidando o debilitando los tipos de preferencia.
Doctor Genaro Alfonso Coria Ávila Es especialista del Centro de Investigaciones Cerebrales (Cice) de la Universidad Veracruzana. Ha sido becario del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) para realizar sus estudios de maestría en neuroetología, en la Universidad Veracruzana, y posteriormente el doctorado en neurociencias comportamentales, en la Universidad Concordia, en Canadá. |
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- Se relacionan con la implementación del TLC en tres etapas
Colima, Col, 22 de septiembre 2016.- (aguzados.com).- En el estudio Impactos globales en salud de la producción de maíz antes y después del Tratado de Libre Comercio (TLC) (1986–2013), realizado por investigadores de la Universidad de Colima (Ucol) y de la Universidad de Harvard, se llevó a cabo una valoración de los efectos de la producción del maíz producido en México y el importado de los Estados Unidos en tres etapas antes del TLC, de 1984 a 1993, inmediatamente después, de 1994 a 2003, y en la época actual, de 2004 a 2013, señaló el doctor en ciencia médicas OIiver Mendoza Cano.
“La investigación de carácter global se desarrolló para conocer los parámetros y categorías que indican los impactos en la producción del maíz para que la información pueda servir en la toma de decisiones en materia de seguridad alimentaria, cambio climático y salud”, indicó el visitante científico en la Escuela TH Chan de Salud Pública en el Centro para la Salud y el Medio Ambiente global de la Universidad de Harvard y candidato en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI).
Mendoza Cano, profesor investigador de la Facultad de Ingeniería Civil y de la Facultad de Medicina de la Ucol, mencionó que principalmente se estudiaron y calcularon los impactos a la salud, recursos y a los ecosistemas.
Metodología: análisis del ciclo de vida
“Medimos a través del análisis del ciclo de vida (ACV) cuáles eran estos parámetros de impacto y trazamos una medida cualitativa y cuantitativa en el carácter nominal/total y por medio de unidad funcional (UF), que representa una tonelada de maíz; fueron esos dos enfoques para poder cuantificar cuáles eran los impactos globales en salud derivados de la importación a nuestro país del maíz amarillo de Estados Unidos”, explicó el investigador colimense.
Esta investigación, publicada recientemente en la Ucol, siguió las directrices de la evaluación del ciclo de vida, desarrolladas por la Organización Internacional para la Normalización (ISO, por sus siglas en inglés) en la serie de normas de ISO 14040 a la 14044.
“El ACV es una herramienta metodológica que utilizan los académicos, gobiernos y empresarios para medir el impacto ambiental de un producto, proceso o sistema a lo largo de todo su ciclo de vida. Mientras que el método de la receta (ReCiPe, por sus siglas en inglés) transforma la larga lista de resultados de inventario del ciclo de vida, en un número limitado de puntuaciones de los indicadores”, detalló.
En el análisis se estudiaron proporciones de maíz híbrido, del cultivado con químicos y del orgánico con valores de la Comisión para la Cooperación Ambiental para las tres naciones en el TLC: México, Estados Unidos y Canadá. Además se tomaron estadísticas del Censo Mexicano de Agricultura y del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).
Se evaluaron los efectos de la producción de Estados Unidos destinada y transportada a México, por lo que fueron seleccionados tres estados: Iowa, Illinois e Indiana, para estimar todo el maíz producido y transportado a México.
Los impactos en salud, recursos y al ecosistema se calcularon mediante la metodología ReCiPe, Endpoint H y con el software SIMA PRO. Se realizó un análisis general por unidad funcional de las variables: cambio climático y salud humana, formación fotoquímica oxidante, cambio climático y su impacto en ecosistemas, ecotoxicidad y acidificación terrestre, la ocupación de la tierra en agricultura y de la tierra urbana, agotamiento de metales, fósiles y el ozono, formación de material particulado, ecotoxicidad y eutroficación del agua dulce, impacto del combustible fósil, toxicidad humana, radiación ionizante, ecotoxicidad del agua marina y la transformación natural de la tierra.
“Con la investigación, identificamos y evaluamos los impactos en salud, medio ambiente, a la biodiversidad, así como daños al ecosistema en relación a la actividad como tal de la agricultura del maíz; por unidad funcional estamos causando daño principalmente en cuatro ecoindicadores: cambio climático y salud humana, 17.6 milipuntos por tonelada (MPt); formación de material particulado, 9.0 MPt; la ocupación de la tierra debido a la agricultura, 7.2 MPt; y el agotamiento de fósiles, 22 MPt, principalmente”, afirmó Mendoza Cano.
Los análisis se realizaron en años de vida ajustados por discapacidad (AVAD) que es un potente indicador que muestra el impacto a la salud, y Species year, que es una manera de medir el daño al ecosistema, es decir cada cierto tiempo se pierde una especie.
Contacto: Dr. Oliver Mendoza Cano. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
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- En solamente 60 horas degrada el aditivo plástico
Ixtacuixtla, Tlax, 23 de septiembre 2016.- (aguzados.com).- Un grupo multidisciplinario de científicos mexicanos, liderado por la doctora Carmen Sánchez, adscrita al Centro de Investigación de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UAT), encontró un hongo fitopatógeno que tiene la capacidad de degradar un aditivo de los plásticos en tan solo 60 horas.
Se trata del hongo Fusarium culmorum, el cual produce unas enzimas llamadas cutinasas, las cuales tienen el poder de degradar plastificantes que son aditivos del policloruro de vinilo (PVC), explicó Carmen Sánchez, experta en hongos.
Los plastificantes, también conocidos como ftalatos, proporcionan flexibilidad a los plásticos que los contienen. Por ello, se utilizan en muchos productos que se emplean en la vida cotidiana como tubos, cables, revestimientos de suelos y sistemas de techos, entre otros.
En este estudio que lleva por nombre Degradación de plastificantes empleando hongos filamentosos participan investigadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), unidad Iztapalapa, y la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP).
Esta investigación es relevante porque el plástico tarda en degradarse entre 100 y mil años, dependiendo de su composición química, razón por la cual representa una amenaza para el medio ambiente una vez que se desecha.
En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, la científica, quien también es miembro nivel I del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), dio más detalles de este estudio que ya fue reportado en la revista Science of the Total Environment.
Agencia Informativa Conacyt (AIC): ¿Qué tipos de hongos estudian en su laboratorio?
Carmen Sánchez (CS): Son diversos hongos los que estamos estudiando, hongos comestibles y hongos fitopatógenos, es decir, que infectan las plantas.
En el artículo que acabamos de publicar es empleado el hongo fitopatógeno Fusarium culmorum y estamos escribiendo un artículo de degradación de plastificantes empleando Pleurotus ostreatus, que es el hongo comestible conocido como seta.
AIC: En cuanto a degradación, ¿cuáles son las principales diferencias entre Fusarium culmorum y Pleurotus ostreatus?
CS: El hongo Fusarium culmorum mineraliza completamente el plastificante, es decir, lo degrada por completo. Pleurotus ostreatus también degrada el compuesto, pero no lo mineraliza totalmente. Esto es debido a que Fusarium culmorum produce mayor cantidad de cutinasas que Pleurotus ostreatus.
AIC: ¿Cómo encontraron el hongo Fusarium culmorum?
CS: Los plastificantes se encuentran en las tintas que se usan en las industrias papeleras y como componentes de los adhesivos que se encuentran en los sobres de papel y cajas de cartón.
Por ello, tomamos muestras de un lugar donde dicho material estuviera presente, esto fue en una empresa recicladora de papel, y de estas muestras aislamos organismos, dentro de estos encontramos el hongo Fusarium culmorum.
Lo anterior partiendo del principio que en este hábitat se estarían desarrollando organismos capaces de degradar plastificantes.
AIC: ¿En dónde habita el hongo?
CS: Fusarium culmorum es un hongo fitopatógeno que infecta las plantas dada su habilidad de producir unas enzimas que se llaman cutinasas. La producción de estas enzimas hace que la cutina que se encuentra en la pared de las plantas sea degradada, lo que facilita el proceso de infección en estas.
Pero gracias a esta habilidad de los hongos de producir dichas enzimas, que para las plantas representa una “desgracia”, para el fin que nosotros perseguimos esto es una “bendición”.
Esto es, las enzimas cutinasas son capaces de romper los enlaces ésteres que se encuentran en los plastificantes como di (2-etilhexil) ftalato y dibutil ftalato y, de esta manera, iniciar el proceso de degradación de algunos plásticos como el PVC.
Se ha reportado que estos plastificantes actúan como disruptores endocrinos. Esto quiere decir que además de contaminar el medio ambiente también pueden dañar la salud humana.
AIC: ¿En qué tiempo puede degradar el plastificante?
CS: Realizamos experimentos empleando el compuesto puro; por ejemplo, el di (2-etilhexil) ftalato es degradado en 60 horas de crecimiento (hablamos de una concentración de mil miligramos por litro).
AIC: ¿Qué tan costoso es el proceso? ¿Es viable económicamente?
CS: Estamos en la primera etapa, en la cual estamos estudiando la potencialidad que representa este organismo como productor de cutinasas; en una segunda etapa tendremos que caracterizar a detalle la enzima para después poder producirla a gran escala empleando técnicas biotecnológicas, esto requiere estudios más a detalle. Lo importante es que ahora ya tenemos el organismo productor de dichas enzimas.
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- Está funcionando desde el 19 y hasta el 23 de septiembre
Aguascalientes, 20 de septiembre 2016.- (aguzados.com).- Rafael Urzúa Macías, director del Instituto para el Desarrollo de la Sociedad del Conocimiento del Estado de Aguascalientes (IDSCEA), informó que la XXIII Semana Nacional de Ciencia y Tecnología que se lleva a cabo del lunes 19 y hasta y hasta el 23 de septiembre lleva como tema central el nombre: “Cambio climático: piensa globalmente, actúa localmente”.
Por ello, explicó, en las conferencias y talleres se abordará, desde diferentes ópticas, cómo los seres humanos han contribuido con sus actividades a la emisión de gases de efecto invernadero, lo cual ha traído como consecuencia un incremento gradual en la temperatura ambiental, así como posibles soluciones a este fenómeno.
Detalló que los asistentes a este encuentro, cuya inauguración contó con la presencia del doctor Enrique Cabrero Mendoza, director general del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), van a poder estar en contacto con diversas actividades, las cuales tendrán como objetivo principal despertar el interés por el conocimiento y el estudio, así como encontrar talentos en diferentes áreas del saber.
Al respecto, comentó: “Esperamos una afluencia a todas estas actividades, que no solo se concentrarán en el Museo Descubre, sino también en algunas plazas y Casas de la Ciencia que tenemos distribuidas en el estado, de alrededor 15 mil personas a eventos totalmente gratuitos, que incluyen no solo la visita al museo y sus diversas atracciones, sino talleres, conferencias, concursos”.
Indicó que se realizarán cinco conferencias: Hagamos experimentos, por Liliana Castañón Ayala; Los medicamentos biotecnológicos y su evaluación, por Francisco Flores Murrieta; El árbol de las maravillas, por Abisaí García Mendoza; Los nanomateriales: del laboratorio a mi vida diaria, por Iliana Medina Ramírez; y Hay magia en los números, por Héctor Castro Ferrusca. Asimismo, habrá una magna exposición que realizará Roberto Rojo, la cual llevará por nombre México, un país megadiverso… ¿Pero cuánto más?
“También se premiará a los ganadores de la Feria de las Ingenierías, un concurso en el que jóvenes estudiantes presentan diversos proyectos desarrollados utilizando el método científico, y con los que se pretenden resolver problemas cotidianos. Los ganadores irán a representar al estado en la Ciudad de México el 29 de octubre”, señaló.
Por su parte, Angélica Piña Llamas, jefa del Departamento de Proyectos Especiales del IDSCEA, destacó que se desarrollarán concursos de ajedrez, cálculo mental, física, mecatrónica y química, en los cuales podrán participar estudiantes de nivel medio superior del estado. Los ganadores serán premiados con kits de LittleBits, tablets, laptops y drones, con los cuales se espera motivarlos para que continúen desarrollando su conocimiento científico.
“Las actividades de la Semana de la Ciencia también se llevarán a cabo en los municipios del Estado a través de las Casas de la Ciencia y Tecnología, plazas, bibliotecas y otros espacios en los que se impartirán dos talleres: LittleBits, con el que podrán aprender principios básicos de mecatrónica utilizando paquetes de herramientas prediseñadas; y BioTu, con el que los menores podrán aprender sobre educación ambiental y cómo aplicar en su vida diaria las 4 R (reducir, reutilizar, reciclar y recuperar)”, apuntó.
Finalmente, dio a conocer que se presentará la obra de teatro Don Tierrones y su Sancho Luna, un musical que ilustra un sueño, a través del cual la audiencia podrá conocer cómo se conformó el universo e identificar a algunos personajes importantes en el estudio del mismo, como Giordano Bruno.
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